En el año 1987, el Instituto Geológico y Minero de España inicia el inventario de Puntos de Interés Geológico. Posteriormente, se presentan algunos trabajos en revistas y congresos y se producen actuaciones conservacionistas concretas, dando lugar a los primeros parques geológicos y museos mineros hispanos.

En 1994, el IX Congreso Internacional de Minería y Metalurgia, celebrado en León, acuerda en sus conclusiones:”Es necesaria una actuación urgente por parte de las diversas administraciones para la protección y revalorización del importante Patrimonio Minero-Metalúrgico español”.

De esta forma, iba naciendo en nuestro país la idea, cada vez más insistente, de la conservación del patrimonio geológico y minero tal y como ya ocurría en algunos países de nuestro entorno.

Poco a poco crecía la concienciación en torno a la necesidad de la defensa del patrimonio geológico y minero, tanto en las cuencas mineras históricas, como en el ámbito universitario. Por ello, cada vez se hacía más necesario crear una institución encaminada a la defensa de este rico patrimonio en nuestro país, que agrupase a los responsables de las experiencias que se iban sucediendo por distintos lugares de las tierras españolas; y así, de esta forma, se fue gestando la creación de una sociedad que pronto se conocería como la SEDPGYM, Sociedad Española para la Defensa del Patrimonio Geológico y Minero.

Los primeros movimientos se realizaron simultáneamente en las Escuelas de Minas de Manresa y Madrid (como suma y aporte de los esfuerzos procedentes de toda España). En febrero de 1995, tras realizarse la Asamblea Constituyente, nació la Sociedad en los locales de la Fundación Gómez Pardo, adscrita a la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Minas de Madrid. Por fin, el día 9 de octubre de 1995, el Ministerio de Justicia e Interior autorizó la puesta en marcha de la Sociedad de forma oficial.

Allí se aunaron los esfuerzos procedentes de otras Escuelas de Minas de nuestra geografía: Almadén, Cartagena, Huelva, Mieres y Vigo fundamentalmente. Poco tiempo después se sumaron las de Belméz y Linares, junto a colectivos procedentes de todo el país: arqueólogos, geológos, facultades, departamentos universitarios, museos, parques, fundaciones, ayuntamientos, etc.

Así, fue tomando consistencia un amplio y poderoso movimiento, que en poco tiempo, cristalizó en la SEDPGYM y que ha ido creciendo por toda la geografía española, asociándose personas procedentes de los más variados rincones y ámbitos. De esta forma, un movimiento surgido fundamentalmente en las Escuelas de Minas, fue adquiriendo una gran dimensión popular, extendiéndose por todo el territorio en pro de la defensa del patrimonio geológico y minero.

 

PROYECCIÓN INTERNACIONAL

El ámbito de actuación de la SEDPGYM no se limita únicamente al territorio español, sino que tiene proyección internacional, tanto europea como americana.

Los socios europeos proceden en su mayoría de los países fronterizos, participando activamente a los Congresos y Sesiones Científicas organizadas por la Sociedad. En 2001 la VI Sesión Científica de la Sociedad se celebró en territorio luso, en la ciudad de Beja.

En cuanto al continente americano, los socios son originarios, fundamentalmente, de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Cuba, Chile, Méjico, Nicaragua, Perú, Venezuela e incluso Estados Unidos. En el año 1997, la SEDPGYM, coincidiendo con el 49º Congreso Internacional de Americanistas, celebrado en Quito, organizó el I Simposio sobre “Arqueología Industrial: Conservación y Recuperación del Patrimonio Minero-Metalúrgico en el Mundo Hispánico”, primer evento realizado en tierras americanas sobre Patrimonio Geológico y Minero.

Posteriormente, con el objetivo de la creación de sociedades en los diversos países iberoamericanos y su coordinación para la consecución de unos objetivos comunes, se ha creado la Federación Iberoamericana de Sociedades de Defensa del Patrimonio Geológico y Minero, FISDPGYM, que agrupa a los socios de Centroamérica y Sudamérica.